Me acobardó, la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti, que ganas tuve de llorar sintiendo junto a mi la burla de la realidad. Y el corazón me suplicó que te buscara y que te diera mi querer, me lo pedía el corazón y entonces te busque creyéndote mi salvación.
Y ahora que estoy frente a ti parecemos, ya ves, dos extraños lección que por fin aprendí, como cambian las cosas los años

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