Luego de bastante tiempo volví a sentir mi corazón latir desenfrenadamente. Me provoca felicidad y tisteza. Me enseña a creer en mí, me lleva a soñar y a imaginar un mundo nuevo. Me asusta esa sensación y a la vez me dibuja una sonrisa en el rostro. Muchas personas lo llaman amor, pero yo digo que es magia. Esa magia que te pone los pelos de punta, que te hace sentir mariposas que recorren todo tu cuerpo, que te hace reír y llorar.
Ese sentimiento se vuelve una adicción, un vicio, que poco a poco te la arrebatan hasta quedarte sin nada. Y ese día lo darías todo por un minuto más de ese sentimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario