No sigas a un amor que te hizo sufrir, un amor que un día se olvidó de ti y lo peor un amor que un día se fue de ti.
No confíes en alguien que te dijo: "te lo juro", "que lloró", y luego, te reemplazó sin ningún dolor. Pero recuerda: ‘Quien se va sin ser echado, vuelve sin ser llamado’...
No hay comentarios:
Publicar un comentario